Inicia una canción popular: “¿Por cuánto me lo das? -por 20 pesos-; Rebájalo de ahí, -que no se puede-; ¿En dónde me lo das? -en la cocina-; ¿Y cuándo me lo das? -después del baile…¨

 La estrofa nos narra, primeramente, el precio, el cual es renegociado y que, al ser rechazada su contrapropuesta, tácitamente acepta el precio inicial, pues se pusieron de acuerdo sobre el lugar y tiempo de entrega. Solamente les falto precisar, el objeto o cosa, para reunir la definición legal, DEL CONTRATO.

Son muchos los contratos que pactamos durante el día, por mencionar solo unos ejemplos; la compra de una bebida de la tiendita de la esquina, el pan, de la panadería, el servicio de lavandería, el servicio de jardinería, etc, por eso la cotidianidad termina por acostumbrarnos a poner atención únicamente en; el objeto o cosa del contrato, su precio y su entrega. Cuando la compra se hizo en la tiendita o prestador de servicio, de nuestra localidad, en caso de problema, se puede acudir y exigir la solución del problema que se presente por la compra o servicio.

¿pero que pasa cuando se formaliza un contrato con una empresa nacional o transnacional? En estos casos, si se firma un contrato, en donde además de señalarse el objeto o cosa del contrato, su precio y su entrega, se ponen de acuerdo sobre donde exigir el cumplimiento o recisión del contrato.

Los contratos que usan estas empresas son formatos preelaborados, hechos a capricho y para beneficio de la empresa, en ellos siempre encontraremos una clausula que generalmente llaman JURISDICCIÓN O COMPETENCIA, e inicia, “en caso de controversia, interpretación y cumplimiento de este contrato, las partes nos sometemos a la competencia del domicilio de la “empresa”, renunciando las partes expresamente a cualquier otro que pudiera corresponderles por sus domicilios presentes o futuros, por la ubicación de sus bienes o por cualquier otra causa o que la ley les conceda”

Por señalar un ejemplo, una persona de Sonora compró a la empresa nacional una motocicleta en $20,000.00 (VEINTE MIL PESOS 00/100 M.N.) y firmó el contrato que contenía LA CLAUSULA DE JURISDICCIÓN O COMPETENCIA, señalando como domicilio para el cumplimiento del contrato, el de la empresa ubicado en YUCATÁN, la motocicleta presentó diversas fallas mecánicas que la hicieron inservible o útil, para lo que fue creada.

 Para reclamar judicialmente el cumplimiento o rescisión del contrato, el consumidor, tendrá que trasladarse de SONORA a YUCATÁN, lugar donde la empresa señalo para todo lo relacionado del contrato, lo resolvería la autoridad judicial de YUCATAN, sin darle oportunidad al consumidor de decidir.

Con el ejemplo, trato de explicar que la interpretación de un contrato no se limita al objeto o cosa del contrato, su precio y su entrega, sino a que son muchos y variados temas de interpretación y alcance que se tiene que hacer para firmarse a conciencia, y no quiero dar el mensaje de que el contrato por si mismo es bueno o malo, sino entender las obligaciones pactadas, para en caso de que sea necesario exigir su cumplimiento o rescisión, no tengamos una idea equivocada de lo que se puede o no exigir.

Estamos a sus servicios en nuestros medios de contacto.

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